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Estrés y Ashwagandha

Novedades 04 | 12 | 19

Contenido por Álvaro Guzmán Quesada.

Uno de los principales factores que afectan al progreso hacia un objetivo es el estrés, sea cual sea tu objetivo, si los niveles de estrés son muy altos a lo largo de un periodo de tiempo relativamente moderado/largo, el ritmo hacia tu objetivo se ralentizará.

Antes de darte una de las posibles soluciones para este factor negativo me gustaría que entendieras por qué el estrés te perjudica a la hora de conseguir tu objetivo.

¿POR QUÉ EL ESTRÉS NO ME PERMITE GANAR TANTA FUERZA?

Debemos entender que el estrés es un factor estresor, valga la redundancia, esto quiere decir que reducirá el rendimiento como la fatiga del propio entrenamiento, la diferencia es que la fatiga se genera tras un estímulo pero el estrés, nos reduce el rendimiento sin aportarnos estímulo alguno.

Figura 1. Fatiga inducida por el entrenamiento.
Por ello, el estrés o fatiga inducida por el entrenamiento es beneficioso, este tipo de fatiga

generará mejoras cuando nos recuperemos pero el estrés no.

Esta razón es la que explica por qué el estrés no nos permite mejorar tanto en nuestros niveles de fuerza, cuando vamos a entrenar ya estamos fatigados y con menor rendimiento por la cantidad de estrés que tenemos.

Figura 2. Fatiga inducida por el estrés.

¿POR QUÉ EL ESTRÉS NO ME PERMITE GANAR MÚSCULO?

Para ganar masa muscular debemos entrenar fuerza, es obligatorio, el entrenamiento de fuerza será el que le de motivos a nuestra masa muscular para crecer.

Si tenemos mucho estrés y los entrenamientos se ven empeorados por este factor, la calidad será menor y por ende el potencial de crear masa muscular también.

Además, la fatiga que nos genera el estrés nos reduce la capacidad de aplicar tanta carga a los grupos musculares.

Figura 3. Capacidad de tolerar carga con o sin estrés.

¿POR QUÉ EL ESTRÉS NO ME PERMITE PERDER GRASA?

Además de todos los factores que hemos mencionado antes, uno de los principales problemas del estrés en los procesos donde se buscar reducir el porcentaje graso es el cortisol (no estoy diciendo que esta hormona sea mala, sigue leyendo).

El cortisol es una hormona que se segrega cuando existen altos niveles de estrés, no es mala, de hecho, si se segrega es porque debe realizar ciertas funciones importantes para mantener el equilibrio en el organismo y sus funciones, el problema es cuando la concentración de esta hormona es muy alta.

Cuando la concentración de cortisol es muy alta disminuirá la cantidad de glucosa (hidratos de carbono) captada por la masa muscular por lo que habrá una mayor cantidad de glucosa preparada para almacenarse como grasa.

Además de ello, cuando tenemos niveles altos de cortisol se produce una bajada de la leptina, hormona que regula el hambre, por lo que tenemos más ganas de comer y aumenta entonces la ansiedad.

A todo esto, aún no hemos mencionado que los niveles de estrés altos dificultan y reducen la calidad del sueño, factor importantísimo para cualquier objetivo.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA DISMINUIR MIS NIVELES DE ESTRÉS?

Existen varias herramientas para disminuir los niveles de estrés, meditar, descansar más y realizar ejercicio físico son algunas de ellas pero hay veces que no es suficiente, por ello quiero presentarte a “ashwagandha”.

¿QUÉ ES LA ASWAGANDHA?

La ashwagandha o también conocida como “withania somnífera” es un adaptógeno, una sustancia que ayuda al cuerpo a adaptarse a determinadas situaciones, en este caso, el estrés.

+ Genial pero yo quiero saber qué dice la ciencia.- ¡Vamos a ello!

En este estudio con 64 sujetos adultos que sufrían estrés crónico se les aplicó un tratamiento con 600 mg de ashwagandha repartida en 2 tomas de 300 mg durante 60 días, se realizó un grupo placebo para controlar los efectos.

Durante estos 60 días se tomaron registros de la escala de estrés percibido (PSS), cuestionario de salud general (GHQ-28) y escala de estrés de ansiedad por depresión (DASS).

Se observaron efectos beneficiosos de la ashwagandha con respecto al grupo placebo en todos estos factores.

En este estudio realizado a 39 sujetos se observaron mejoras con 500 mg de ashwagandha en depresión y síntomas de ansiedad, además de no verse diferencias de efectos adversos con el grupo placebo a lo largo del proceso.

En este estudio se evaluó cómo afectaba la ingesta de 300 mg de ashwagandha dos veces al día durante 8 semanas en 57 hombres jóvenes que entrenaban fuerza.

Se observó que el grupo que tomó ashwagandha mejoró su fuerza e hipertrofia más que el grupo que no ingirió dicho suplemento pero no solo eso, sus niveles de testosterona sérica fueron mayores y se recuperaron mejor de los entrenamientos.

¿CÓMO TOMAR LA ASHWAGANDHA?

Tras haber analizado muchos de los protocolos que se ven en la evidencia científica observamos como una dosis de 300 – 600 mg diarios repartidas en varias dosis y dejando una de éstas para antes de dormir (1-2 horas antes).

¿EN QUÉ ME DEBO FIJAR A LA HORA DE COMPRARLA?

Actualmente existen sellos de calidad que garantizan una adecuada concentración y tratamiento de la misma, uno de ellos es KSM-66, éste sello garantiza que el extracto de ashwagandha se ha extraído exclusivamente desde la raíz en el que no se ha usado ningún tipo de alcohol. Además de ello, garantiza un equilibrio de los componentes como en la hierba original sin presentar ningún exceso en ninguno.

¿QUIÉN NO DEBE TOMARLA?

– Mujeres embarazadas.
– Personas alcohólicas.
– Personas que ingieran ansiolíticos.
– Personas con hipotiroidismo.
– Si toma algún medicamente de forma crónica le aconsejamos que lo consulte con su médico.

Aunque no se han observado efectos negativos siempre que no se ingieran más de 1500 mg hay ciertos contextos en los que no se aconseja su uso:

https://www.trainologym.com
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