Glutamina - ¿Cuándo y para qué?

Glutamina: ¿cuándo y para qué?

Nutrición 30 | 03 | 21

La glutamina es el aminoácido más abundante de nuestros músculos (entre 10-100 veces más abundante que cualquier otro aminoácido). De hecho, podríamos decir que también es el más abundante y versátil de nuestro organismo.

En este post explicaré en cuántos procesos participa para que entiendas cuándo es útil suplementarse.

La gran mayoría de células de nuestro organismo tienen un constante recambio de nutrientes. Hay procesos de síntesis y degradación constantes En el caso de la glutamina, estos procesos se ven regulados por la glutamina sintetasa (tejidos que producen glutamina) y la glutaminasa (tejidos que consumen glutamina).Según las necesidades fisiológicas de cada tejido, habrá un recambio de nutrientes y células mucho mayor. Por ejemplo, hay tejidos muy demandados en nuestro sistema inmune o gastrointestinal que están en constante cambio.

Glutamina - Síntesis

Glutamina y sistema inmune

La glutamina tiene un papel fundamental en nuestro sistema inmune, ya que está involucrada en:

  • Proliferación de los linfocitos.
  • Producción de citoquinas.
  • Producción y mantenimiento de los macrófagos y la capacidad apoptótica de los neutrófilos.

En las células del sistema inmune, la glucosa se convierte en lactato mediante la glucólisis. Por su parte, la glutamina se convierte en glutamato, aspartato y alanina mediante una oxidación parcial del CO2 llamada glutaminolysis. Esta conversión única a nivel del sistema inmune es clave para su funcionamiento.

Es decir, la glutamina acaba siendo un sustrato energético decisivo para nuestro sistema inmune.

Siendo así, en situaciones de alto trabajo, el sistema inmune querrá “quedarse” con la máxima glutamina posible. Esto podría generar un estado de hipoglutaminemia, y esto, a la vez, podría condicionar una mayor inmunosupresión, empeoramiento de enfermedades, pérdida de masa muscular e incluso la muerte.

¡Pero ojo!

¿Cuáles podrían ser esas situaciones?

Las propias del ámbito hospitalario: pacientes gravemente enfermos, sepsis, grandes quemados, caquexia…

Glutamina y sistema inmune

En estos escenarios es donde podría ser más evidente el déficit de glutamina. Por eso, aquí sí podríamos considerar la glutamina como un aminoácido “parcialmente esencial”, ya que nuestro cuerpo no es capaz de producirlo al ritmo y cantidad que necesita.

Es muy importante entender esto, porque son contextos de nutrición clínica. Muy probablemente, de pacientes ingresados en la UCI, muy lejos del contexto de personas sanas que realizan ejercicio varios días por semana

Glutamina en sangre

Y en el caso de los atletas, ¿habría más demandas de glutamina?

Pues bien, una de las teorías existentes es que se necesitan unas concentraciones plasmáticas de 600 micromoles/L de glutamina para la correcta proliferación de linfocitos y el funcionamiento del sistema inmune. Si no administramos esta cantidad de glutamina, podría haber una disminución de la cantidad de glutamina disponible para el sistema inmune. Y esto, a su vez, perjudicar su función.

Pero esta teoría fue muy cuestionada por otras autoras, donde “in vitro” observaron que los linfocitos seguían proliferando adecuadamente incluso con concentraciones de glutamina de 200 micromoles/L.

La conclusión sería que solo en situaciones de contexto clínico, como los comentados anteriormente, hay una bajada de glutamina preocupante. La glutamina en estos casos sería muy beneficiosa, no solo por su acción de protección de la barrera intestinal, también por ayudar a aumentar el glutatión.

Los estudios en deportistas han mostrado que un entrenamiento de menos de 1 hora de alta intensidad no provoca disminución de los niveles de glutamina en sangre. De hecho, algunos estudios muestran que el ejercicio de alta intensidad podría aumentar los niveles de glutamina en sangre.

Pero en entrenamientos prolongados no pasa lo mismo. Aquí sí vemos una disminución de la glutamina, de 557 micromoles/L a 470 micromoles/L. Se ha visto en pruebas tras 3,75h practicando ciclismo con un consumo del VO2 máx del 50%.

En estos casos, los niveles plasmáticos de glutamina seguían disminuyendo incluso 2 horas después de haber terminado el entrenamiento, llegando a niveles de 391 micromoles/L después de 2 horas de recuperación.

Esta disminución podría explicarse por el aumento de la captación hepática de la glutamina para la gluconeogénesis, la síntesis de reactantes de fase aguda y/o el incremento de glutamina por parte del riñón para la gestión de la acidosis.

El ejercicio prolongado, además, causa un aumento de los niveles de cortisol, y esto estimula no solo el catabolismo proteico sino también el catabolismo de la glutamina mediante el aumento de la neoglucogénesis en los distintos órganos que pueden hacerla. 

De todas formas, y a pesar de esta caída en los niveles de glutamina, solo el estudio de Castell ha mostrado un efecto preventivo de la ingesta de glutamina, y solo para las infecciones del tracto aéreo superior (resfriados) en los atletas de ultramaratón.

Esto podría ser no solo por aumentar los niveles de glutamina en sí con la suplementación, sino por su acción de mejorar la permeabilidad intestinal y así dificultar la translocación bacteriana del intestino al resto del cuerpo.

Por cierto, tomar glutamina en suplemento no es la única forma de obtener glutamina. La glutamina está presente en distintas fuentes de proteínas. En este estudio se ve que el consumo de unos 20-30 gramos de proteínas al día son suficientes para restaurar los niveles de glutamina en los atletas. 

Glutamina atletas de resistencia

¿Qué conclusiones sacar de este estudio? La importancia que tiene la proteína en nuestro día a día, no solo para la recuperación muscular y composición corporal, también para la salud.

Glutamina y masa muscular

Otro contexto donde la industria de la suplementación ha intentado colarte que la glutamina es imprescindible es para la síntesis de masa muscular.

Ok, la glutamina ejerce un efecto permisivo en la síntesis proteica, pero… ¿qué significa esto? La glutamina es necesaria para que se inicie el proceso de síntesis proteica, pero por sí sola no hará nada.

De hecho, una fuente de proteínas de calidad tiene la cantidad necesaria de glutamina, EAA, BCAA y NEAA para realizar de forma óptima la síntesis proteica. Por lo tanto, esta será siempre tu mejor opción: un suplemento de proteínas o una fuente proteica de calidad

Proteínas y glutamina

Glutamina y sistema gastrointestinal

Ahora que ya tenemos claros todos estos contextos, vamos a por el que en mi opinión es el más útil: a nivel gastrointestinal.

Nuestros intestinos utilizan el 30% del total de glutamina, por lo tanto es un nutriente clave. Sus funciones son: 

  • Mantener el metabolismo de los nucleótidos.
  • Mantener la integridad de la barrera intestinal.
  • Modular la inflamación.
  • Regular la respuesta al estrés.
  • Regular la apoptosis celular.
Glutamina y protección celular gastroinstestinal

A pesar de su clara función a nivel intestinal, el uso de glutamina en patologías gastrointestinales no está muy extendido.

Los pacientes con enfermedad de Crohn tienen niveles plasmáticos de glutamina bajos, además de una reducción de la actividad en la mucosa de la enzima glutaminasa.

Estas dos observaciones nos podrían hacer pensar que el uso de glutamina en estos pacientes ayudaría a mejorar la sintomatología.

Resultados similares encontramos en la otra gran enfermedad intestinal: la colitis ulcerosa. En estudios en animales con patología inflamatoria intestinal, se ha visto que la glutamina es capaz de proteger la barrera intestinal. También hay resultados parecidos en pacientes con mucositis (alteración de la mucosa intestinal por el uso de quimioterápicos, por ejemplo).

En conclusión, parece que las condiciones con un recambio celular elevado a nivel gastrointestinal sí se beneficiarían del uso de glutamina. Aunque insisto, la evidencia es baja. Estaríamos hablando siempre de enfermedades, como colitis ulcerosa, Chron, enfermedad por reflujo gastroesofágico, esófago de Barret, síndrome del intestino irritable y la mucositis. En estos contextos, la glutamina sí podría ser útil.

Sin olvidar el escenario de corredores de grandes distancias, para aumentar la permeabilidad intestinal (también tiene evidencia baja, pero podría ser interesante plantearlo).

¿Y cómo tomar glutamina? La dosis estaría entre 20-35 gramos o incluso entre 0,3-0,5 gramos de glutamina/Kg de peso corporal, en cualquier momento del día.

A la hora de elegir, recomiendo la fórmula de Efficient Science, que viene con sello Kyowa ®. Este certifica que la materia prima es de altísima calidad.

Glutamina Efficient Science
Glutamina - Contextos útiles

Bibliografía

Cruzat V, Macedo Rogero M, Noel Keane K, Curi R, Newsholme P. Glutamine: Metabolism and Immune Function, Supplementation and Clinical Translation. Nutrients. 2018 Oct 23;10(11):1564. doi: 10.3390/nu10111564. PMID: 30360490; PMCID: PMC6266414.

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